Plantas de acuario sin sustrato: cuáles poner

Respuesta corta: Las plantas de acuario sin sustrato que funcionan de verdad son de tres tipos: las epífitas, que se atan o se pegan a rocas y troncos (anubias, helecho de Java, bucephalandra, musgos); las flotantes, que viven en la superficie; y algunas plantas de tallo que crecen sueltas en el agua. Ninguna de ellas se alimenta por la raíz enterrada: toman los nutrientes directamente del agua, así que les da igual que el fondo sea grava, arena o cristal desnudo. Lo que cambia respecto a un acuario con sustrato nutritivo es la forma de sujetarlas y de abonarlas, y ahí es donde suelen aparecer los fallos: rizomas enterrados que se pudren, plantas que se sueltan a la semana o hojas que amarillean porque nadie repone lo que los peces no aportan.

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Resumen rápido: Sin sustrato puedes mantener anubias, helecho de Java, bucephalandra, bolbitis y musgos fijados a rocas o troncos, además de plantas flotantes y tallos como la cola de zorro. Se sujetan con hilo o con pegamento de cianoacrilato en gel, siempre con el rizoma al aire, y se alimentan con un abono líquido completo a dosis baja una vez por semana. Con grava o arena inerte también valen las plantas de raíz si entierras pastillas de abono.

Qué significa «sin sustrato»: dos casos distintos

Quien busca plantas para acuario sin sustrato suele estar en una de estas situaciones, y la respuesta no es la misma en cada una.

Fondo desnudo. El cristal está a la vista, sin grava ni arena. Es habitual en acuarios de cuarentena, de cría y en muchos montajes de goldfish o de discos, porque se limpia en segundos. Solo valen plantas fijadas a la decoración, flotantes, tallos sueltos o plantas en maceta.

Grava o arena inerte. Hay fondo, pero es decorativo: no lleva nutrientes. Es lo que se suele llamar acuario sin sustrato nutritivo, y es el caso más común en los kits de inicio. Las epífitas y las flotantes crecen exactamente igual que con fondo desnudo, y además puedes plantar especies de raíz si las abonas desde abajo con pastillas. Lo mismo vale si tienes arena fina con corydoras o peces que excavan y prefieres no tocar el fondo.

Tu acuarioPlantas que funcionanCómo se alimentan
Fondo desnudoEpífitas sobre roca o tronco, flotantes, tallos sueltos, plantas en macetaAbono líquido en el agua; pastilla de abono dentro de la maceta
Grava o arena inerteTodo lo anterior y, además, plantas de raíz (cryptocoryne, vallisneria, echinodorus)Abono líquido para epífitas y flotantes; pastillas de fondo para las de raíz

Plantas que se fijan a rocas y troncos

Las epífitas son las plantas de acuario que no necesitan sustrato por definición: en la naturaleza crecen agarradas a piedras y raíces en la orilla de ríos y arroyos. Casi todas tienen un rizoma, un tallo grueso y horizontal del que salen las hojas hacia arriba y las raíces hacia abajo. La regla que las une a todas es sencilla: el rizoma nunca se entierra ni se tapa. Si queda cubierto, deja de respirar y se pudre en pocas semanas.

Anubias. La más dura del grupo. Hojas gruesas y coriáceas que casi ningún pez se come, crecimiento muy lento (una hoja nueva cada pocas semanas) y tolerancia a casi cualquier agua. Las variedades enanas quedan bien en primer plano; las grandes, sobre un tronco en la zona media. Prefiere sombra: a plena luz sus hojas se cubren de algas.

Helecho de Java. Hojas largas y estrechas, verde oscuro, que crecen también despacio. Se reproduce solo: en las hojas viejas aparecen plantitas con sus raicillas que puedes separar y atar en otro sitio. Los puntos oscuros alineados en el envés de las hojas no son una enfermedad, son esporangios.

Bucephalandra. Pequeña, de hojas onduladas con reflejos metálicos y rizoma fino. Crece todavía más lento que la anubias y a veces pierde hojas al cambiar de acuario (muchas plantas se cultivan fuera del agua en el vivero), pero rebrota desde el rizoma si este sigue firme.

Bolbitis o helecho africano. Frondes translúcidas y recortadas. Es algo más exigente y agradece agua en movimiento, cerca de la salida del filtro.

Musgos. El musgo de Java y el musgo de Navidad no tienen raíces ni rizoma: se agarran a cualquier superficie rugosa mediante filamentos diminutos. Sirven para cubrir troncos y tapar el hilo con el que has atado otras plantas. Van mejor en agua que no pase de 26 o 27 °C.

Si buscas una lista más amplia de especies resistentes, con las que sí se plantan en el fondo, la tienes en la guía de plantas de acuario fáciles sin CO2.

Plantas flotantes: las que no hay que fijar

Las flotantes son la opción más inmediata: se dejan caer en la superficie y ya está. Tienen una ventaja que ninguna planta sumergida iguala: toman el CO2 directamente del aire, así que crecen deprisa incluso en acuarios muy sencillos. Por eso son también las que más nutrientes retiran del agua.

Las más habituales en tienda son la lenteja de agua (diminuta, se multiplica sin control y es difícil de eliminar una vez dentro), la salvinia (hojas ovaladas y aterciopeladas, fácil de retirar a mano), el limnobium (rosetas redondas con raíces largas que cuelgan) y la flotante roja, que enrojece con luz intensa. La riccia flota formando almohadillas de un verde muy vivo.

Tres cuidados evitan casi todos los problemas. No dejes que cubran más de un tercio o la mitad de la superficie, porque las plantas de abajo se quedan sin luz: retira un puñado cada semana. Protégelas de la corriente del filtro, que las hunde y las deshace; un aro flotante hecho con tubo de aireador las mantiene en una zona tranquila y deja libre el punto donde echas la comida. Y deja una rendija de ventilación en la tapa, porque las gotas de condensación pudren las hojas de las especies más delicadas.

A los bettas les gusta descansar entre las raíces y construir ahí el nido de burbujas, y en un acuario de guppys las flotantes y el musgo son el escondite natural de los alevines.

Ojo con las especies invasoras. Algunas flotantes muy conocidas, como el jacinto de agua o la lechuga de agua, están catalogadas como especies exóticas invasoras y su venta no está permitida en España; la lista se amplía cada cierto tiempo. Compra solo en tiendas especializadas y no tires nunca plantas ni restos de poda a un río, una charca o el inodoro: sécalos y échalos a la basura.

Plantas de tallo que viven sueltas

Hay un pequeño grupo de plantas de tallo que no dependen de sus raíces y pueden vivir flotando a media agua o apenas sujetas. Como crecen deprisa, compiten bien con las algas durante las primeras semanas.

La cola de zorro es el ejemplo clásico: no desarrolla raíces verdaderas, así que plantarla no sirve de nada. Se deja flotar o se sujeta por la base con un lastre de cerámica, sin apretar el tallo para que no se pudra por ese punto. Suelta parte de sus agujas cuando cambia de agua y luego rebrota. La najas forma marañas finas y quebradizas, muy apreciadas en acuarios de cría. El helecho de Sumatra se vende como planta de fondo, pero flotando crece incluso mejor y echa raíces largas que sirven de refugio.

Tapizantes sin sustrato: qué se puede conseguir

Las plantas tapizantes clásicas, las que forman una alfombra densa a ras de suelo, necesitan un sustrato de grano fino en el que extender sus raíces y, casi siempre, luz fuerte y CO2. En un fondo desnudo no hay forma de que arraiguen, y en grava gruesa tampoco suelen prosperar.

Lo que sí funciona como tapizante para acuario sin sustrato son los sustitutos que crecen sobre un soporte y se apoyan en el fondo, sin enraizar en él:

  • Musgo sobre malla o piedra plana. Se extiende una capa fina de musgo sobre una malla de acero inoxidable o una laja, se sujeta con hilo de nailon y se apoya en el fondo. En uno o dos meses queda una placa verde que se puede mover.
  • Riccia con redecilla. Atada a una piedra con una redecilla fina, forma cojines compactos. Hay que recortarla a menudo, porque las capas de abajo se quedan sin luz y la almohadilla se suelta.
  • Anubias enanas y bucephalandras sobre guijarros. Varias piedras pequeñas, cada una con su planta, colocadas juntas en primer plano dan un efecto de pradera baja sin plantar nada.

Cómo fijar una planta a una roca o un tronco

  1. Elige el soporte: Las superficies rugosas y porosas son las que mejor agarran: roca volcánica, troncos con grietas, raíces. Si en el acuario hay ancistrus, el tronco hace doble servicio, porque ellos lo raspan para alimentarse.
  2. Prepara la planta: Sácala de la maceta, retira toda la lana de roca que envuelve las raíces y corta las hojas rotas. Recorta las raíces largas a un par de centímetros: las que valen para agarrarse son las nuevas, que nacerán ya pegadas al soporte.
  3. Sujétala con hilo o con pegamento: El hilo de algodón oscuro es cómodo y se deshace solo en unas semanas, cuando la planta ya suele estar agarrada. El hilo de nailon o de pescar no se degrada y es mejor para musgos. El pegamento de cianoacrilato en gel es lo más rápido: seca el punto de la roca, pon una gota pequeña, apoya las raíces o el borde del rizoma y presiona medio minuto. Queda una marca blanquecina que el musgo o las propias raíces tapan con el tiempo.
  4. Deja el rizoma a la vista: Ni hilo apretado encima, ni pegamento cubriéndolo entero, ni grava alrededor. Ata o pega por las raíces siempre que puedas. También vale encajarla en una grieta del tronco.
  5. Colócala y no la muevas: Sitúa las anubias y bucephalandras en zonas de media sombra y los helechos donde haya algo de corriente. Las raíces tardan varias semanas en abrazar el soporte; cada vez que la cambias de sitio, el proceso vuelve a empezar.

Cómo alimentarlas sin sustrato nutritivo

Las epífitas, los musgos y las flotantes absorben los nutrientes por las hojas y por las raíces que cuelgan en el agua. Todo lo que comen tiene que estar disuelto, y eso cambia la forma de abonar: las pastillas y bolitas de fondo no les sirven; lo suyo es el abono líquido.

Qué aportan los peces y qué no. Los restos de comida y los desechos de los peces dan nitrógeno y fósforo de sobra en un acuario con una población normal. Lo que casi nunca llega por esa vía es el potasio, el hierro y el resto de micronutrientes. Un acuario con muy pocos peces o solo gambas necesita, además, un abono que incluya nitrógeno y fósforo.

Cuánto y cuándo. Como son plantas lentas, comen poco. Los aficionados suelen empezar con la mitad de la dosis que indica el envase, una vez por semana, justo después del cambio de agua semanal, y ajustan según la respuesta: si aparecen algas, se baja; si las hojas nuevas salen pálidas, se sube. Las flotantes son un buen chivato, porque son las primeras en amarillear cuando falta algo.

La luz manda sobre el abono. Con plantas de crecimiento lento basta una iluminación LED de intensidad baja o media durante seis a ocho horas. Más luz no las hace crecer más rápido: solo deja nutrientes libres para las algas. El montaje completo está en la guía del acuario plantado de bajo mantenimiento.

Lo que ves en la plantaCarencia más probableQué hacer
Hojas nuevas pálidas o amarillas con los nervios verdesHierroAbono líquido con hierro y micronutrientes
Agujeritos en hojas viejas que se agrandanPotasioAbono completo o suplemento de potasio
Hojas viejas amarillas y crecimiento detenidoNitrógeno (pocos peces o muchas flotantes)Abono completo con macronutrientes; retirar parte de las flotantes

Con grava o arena normal también valen las plantas de raíz

Un fondo inerte no impide tener plantas naturales en un acuario sin sustrato nutritivo: solo obliga a llevar la comida hasta la raíz. Cryptocorynes, vallisnerias, echinodorus y sagitarias crecen en grava corriente si entierras una pastilla o bolita de abono a unos centímetros de cada planta y la repones cada pocos meses, según indique el fabricante.

El grano importa más que la marca del fondo. Una grava de uno a tres milímetros o una arena no demasiado fina, con cuatro a seis centímetros de altura, permite que las raíces avancen y que el agua circule. La grava muy gruesa deja huecos por los que las plantas se sueltan, y la arena muy compacta se queda sin oxígeno.

En un fondo desnudo existe un truco intermedio: la maceta. Un recipiente pequeño de barro o de vidrio, relleno de grava y con una pastilla de abono dentro, sostiene una planta de raíz sin necesidad de cubrir todo el suelo. Es la solución habitual en acuarios de goldfish y de cíclidos, que arrancan todo lo que no esté bien sujeto.

Problemas habituales y cómo corregirlos

Los fracasos con plantas sin sustrato se repiten de un acuario a otro, y casi todos tienen arreglo si se detectan pronto. Estos son los cuatro más frecuentes.

El rizoma se ablanda y huele mal. Es podredumbre, casi siempre por haberlo enterrado, cubierto de pegamento o atado demasiado fuerte. Corta la parte blanda con una cuchilla limpia hasta llegar a tejido firme y verde, y vuelve a fijar el trozo sano.

La planta se suelta a los pocos días. El hilo estaba flojo o el pegamento se puso sobre una superficie mojada. Repite la sujeción y comprueba que ningún pez la esté arrancando: los goldfish y los cíclidos grandes tiran de todo. En esos acuarios, pega en lugar de atar.

Las hojas se cubren de algas. Las hojas de anubias y helechos duran meses, así que les da tiempo a llenarse de puntos verdes o de pelusa oscura si reciben demasiada luz. Mueve la planta a la sombra de un tronco o de las flotantes, acorta el fotoperiodo y revisa la guía de algas del acuario para identificar cuál es.

El musgo se pone marrón y sucio. Acumula restos porque queda en una zona sin corriente o porque la capa es demasiado gruesa. Pásale el sifón por encima con suavidad en cada cambio de agua y recórtalo con tijeras para que la luz llegue a la base.

Otro problema habitual llega con las propias plantas: los huevos de caracol que viajan pegados a las hojas. En caracoles en el acuario se explica cómo revisar las plantas nuevas antes de meterlas.

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Preguntas frecuentes

¿Qué plantas de acuario no necesitan sustrato?

Las epífitas (anubias, helecho de Java, bucephalandra, bolbitis y musgos), que se fijan a rocas o troncos; las flotantes (lenteja de agua, salvinia, limnobium, riccia); y algunos tallos que viven sueltos, como la cola de zorro o la najas. Todas se alimentan del agua y no de la raíz enterrada.

¿Pueden vivir las plantas de acuario solo con grava?

Sí. Las epífitas y las flotantes ni siquiera la usan, y las plantas de raíz crecen en grava inerte si entierras pastillas de abono junto a ellas y las repones cada pocos meses. Lo importante es que el grano no sea demasiado grueso, para que las raíces puedan sujetarse.

¿Hay plantas tapizantes para acuario sin sustrato?

Las tapizantes clásicas necesitan un fondo de grano fino para enraizar, así que en un fondo desnudo no forman alfombra. La alternativa es el musgo sujeto a una malla de acero inoxidable o a piedras planas, la riccia atada con redecilla o un grupo de anubias enanas sobre guijarros.

¿Cuánto tarda una anubias o un helecho de Java en agarrarse?

Entre tres y ocho semanas, según la luz y lo porosa que sea la superficie. Hasta entonces depende del hilo o del pegamento, de modo que no conviene retirarlos ni mover la planta. Sabrás que está fijada cuando veas raíces nuevas, más claras, pegadas al soporte.

¿El pegamento para plantas es seguro para peces y gambas?

El cianoacrilato en gel se endurece en segundos al contacto con el agua y, una vez curado, es inerte; es el mismo tipo de adhesivo que se usa para fijar corales. Usa gotas pequeñas, pega fuera del agua o con el nivel bajado y evita cubrir el rizoma.

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